
Servindi, 1 de julio, 2014.- Un Encuentro Nacional de Mujeres por la
Justicia Climatica en Defensa de la Madre de Tierra suscribió un
manifiesto en el que plantean propuestas de lucha tanto a nivel nacional
como global.
Se trata del evento que congregó a representantes de la Coordinadora
Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) afiliadas al
movimiento internacional Vía Campesina realizado del 17 al 19 de julio.
Las propuestas nacionales se agrupan en cinco ejes: incidencia política, salud, educación, trabajo y soberanía alimentaria.
En las propuestas globales rechazan enérgicamente las “falsas
soluciones” al calentamiento global y exigen a los gobiernos del Sur
apoyar la agricultura campesina sostenible y orientar la producción
hacia los mercados internos con políticas de ahorro energético.
Sostienen que la agricultura campesina contribuye al equilibrio de
carbono del planeta, incrementa la biodiversidad, recupera la materia
orgánica del suelo y sustituye la producción industrial de carne por
una producción diversificada a pequeña escala.
“Expandir los mercados locales, parar la deforestación y hacer un
manejo integral del bosque” es la mejor manera de luchar contra el
hambre, la desnutrición y la crisis alimentaria actual, indican.
También exigen a escala global el derecho a la tierra y recuperación
de los territorios, en especial por parte de las mujeres, el acceso al
agua como bien social y derecho humano y el derecho a usar, conservar e
intercambiar libremente las semillas.
Ante la crisis climática se vive un “momento estratégico” para
construir “modelos más justos y equitativos” para las personas,
promoviendo la autodeterminación de los pueblos, el Buen Vivir y la
equidad de género “como bases reales para el cambio”.
Las mujeres de CLOC-Vía Campesina llaman a todas las personas
comprometidas con un futuro mejor a participar en la próxima Cumbre de
los Pueblos, paralela a la Cumbre Oficial COP20, para “alzar
conjuntamente una sola voz en un espacio de construcción y movilización
colectiva.”
A continuación el manifiesto completo:
Manifiesto de las mujeres de la CLOC-Vía Campesina Perú en el marco
del Primer Encuentro Nacional de Mujeres por la Justicia Climática en
Defensa de la Madre Tierra, hacia la COP20
Nuestro continente Abya Yala, destaca por poseer una de las mayores
fuentes de biodiversidad, siendo en consecuencia también uno de los más
vulnerables a los impactos del Cambio Climático. Este fenómeno está
afectando a la flora, fauna y a nuestras poblaciones con especial
incidencia en las regiones rurales, andinas, de costa y selva, quienes
paradógicamente además son los sectores que cuentan con menores recursos
para enfrentar los desastres climáticos y sus impactos en sus propias
vidas. Además estas problemáticas generadas a causa del calentamiento
global, nos afectan de manera diferente a las mujeres que a los varones,
incidiendo especialmente en las mujeres campesinas indígenas que nos
dedicamos a la agricultura familiar.
En este contexto, el próximo diciembre el Perú acogerá la 20º
Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre
Cambio Climático (COP20), en la que 195 naciones tienen el reto de
alcanzar consensos vinculantes respecto al Cambio Climático a escala
planetaria.
Por ello, las mujeres campesinas indígenas y originarias, organizadas
en la articulación nacional de la Coordinadora Latinoamericana de
Organizaciones del Campo – Vía Campesina- Perú, procedentes de la
Federación Nacional de Mujeres Campesinas, Artesanas, Indígenas,
Nativas y Asalariadas del Perú (FENMUCARINAP), la Confederación Nacional
Agraria (CNA); y la Confederación Campesina del Perú (CCP), nos
reunimos del 17 al 19 de Junio, en el Primer Encuentro Nacional de
Mujeres por la Justicia Climática en Defensa de la Madre Tierra, hacia
la COP20, y como resultado de nuestro trabajo, elevamos nuestras voces
manifestando lo siguiente:
- Nosotras las mujeres del campo y la ciudad, denunciamos que el
Cambio Climático es consecuencia de un orden mundial patriarcal y un
modelo productivo de consumo mercantilista y depredador que prioriza el
crecimiento ecónomico en base a actividades industriales que provocan el
calentamiento global; por ello el Cambio Clímatico no es solo un
problema ambiental, es sobre todo un problema social y político.
- Esta alteración del clima en nuestros países afecta de manera
directa a nuestras actividades primarias productivas basadas en la
agricultura y ganadería, generando una sobrecarga de actividades
domésticas y laborales que vulneran nuestra salud y agreden nuestros
cuerpos. El acarreo de agua, el trabajo para salvar nuestras cocechas y
animales, ya sea de sequías o inundaciones, el enfrentar inclemencias
del tiempo, ha cambiando mucho la vida de las mujeres, principalmente en
la alimentación de nuestras familias.
- Nosotras guardianas de la biodiversidad y las semillas de nuestros
pueblos, somos las principales afectadas por el uso de agrotóxicos y
otras sustancias químicas utilizadas por las grandes industrias, los
cuales contaminan nuestros alimentos y nuestra tierra afectando la
riqueza natural de nuestros territorios.
- La crisis climática se acompaña de una crisis de valores a escala
global que afecta a nuestro modo de relacionarnos y por sobre todo
afecta a nuestra Madre Tierra, mercantilizando nuestros recursos
naturales y poniendo en peligro nuestra sostenibilidad y la de las
generaciones venideras.
En este sentido, como mujeres campesinas, indígenas, asalariadas y
artesanas planteamos dos frentes de lucha frente a las consecuencias del
cambio climático en nuestras vidas:
1. A nivel nacional destacando 5 ejes de acción, en los que reclamamos lo siguiente:
- Acceso a la tierra, al agua y al territorio para las mujeres, una
redistribución real de la tierra donde seamos sujetas activas y
propietarias efectivas de nuestros territorios. Este reconocimiento es
indispensable para poder enfrentar los efectos que el cambio climático
genera sobre nuestras vidas.
- La protección de nuestras semillas ancestrales y biodiversidad, las
cuales son parte de nuestra identidad cultural y conocimiento
originario respetuoso con nuestra Madre Tierra.
- Presencia imprescindible en los espacios de decisión política, así
como fortalecer nuestra influencia real en los espacios de toma de
decisión a nivel, local, regional y nacional, haciendo valer nuestro
derecho a participar por igual en la gobernanza democrática.
- El cumplimiento de leyes y normativas por parte de los poderes
públicos, ante un sistemático incumplimiento y falta de implementación
de las mismas en contra de nuestros derechos y oportunidades, como la
Ley 28983, Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, así
como la Ley N° 29785, Ley del derecho a la consulta previa a los
pueblos indígenas u originarios, reconocido en el Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT).
- El fortalecimiento y visibilización del trabajo que realizamos las
organizaciones de mujeres, a favor de una modelo de desarrollo que prima
la vida y los valores humanos ante todo.
- Protección al territorio de nuestros cuerpos favoreciendo nuestro
autocuidado, eliminando cualquier tipo de violencia que nos dañe física o
emocionalmente.
- Acceso a seguros de salud sin exclusión ni discriminación, acceso a
recursos de agua y saneamiento seguros y a una alimentación sana y
saludable.
- Reconocimiento de la medicina tradicional y nuestras prácticas culturales en salud.
- Reconocimiento y visibilización del aporte económico, social y
cultural de las mujeres del campo y de la ciudad en los mercados
locales, nacionales e internacionales de producción, dando valor
agregado a nuestros productos.
- Valorización de las prácticas tradicionales, saberes originarios y
ancestrales, que mitigan los efectos del cambio climático sobre nuestra
Madre Tierra.
- Presupuestos que prevengan y mitiguen los efectos causados por los
fenómenos naturales producidos a consecuencia del Cambio Climático para
la pequeña agricultura y ganadería.
- Acceso a capacitación técnica a productoras rurales para la
adaptación al cambio climático, así como tener acceso a nuevas
tecnologías e investigaciones que pueda mitigar el CC en nuestras
comunidades.
- Sistema Nacional Agrario incluyente que contemple seguros agrarios y
acceso a crédito para las productoras y campesinas, así como un trabajo
digno y salario justo para las trabajadoras del campo.
- Acceso para nuestras hijas e hijos a oportunidades laborales con
derechos, para evitar así la migración forzada de muchos de ellas y
ellos a las ciudades.
- Promover la incorporación en la currícula educativa de la realidad
del cambio climático como amenaza para nuestra generación y las futuras
venideras, en busca sensibilizar a nuestros hijos e hijas del respeto
el cuidado al ambiente.
- Favorecer el acceso de las mujeres a la información y conocimiento para el efectivo uso y disfrute de nuestros derechos.
- Uso del lenguaje inclusivo e intercultural en todos los espacios educativos y de socialización.
- Aprobación de la Ley de Soberanía y Seguridad Alimentaria Nutricional.
- Aprobación de la Ley Marco para la gestión del Cambio Climático
(Proyecto de Ley Nª 3356/2013-CR), así como políticas públicas que
incorporen el enfoque de género e interculturalidad frente al cambio
climático con designación de presupuestos especiales en este ámbito.
- Promoción de un modelo agropecuario campesino e indígena sostenible
y orgánico que mejore la calidad de vida de nuestro territorio, libre
de agrotóxicos y transgénicos.
- Respeto a nuestra autodeterminación sobre los que producimos y comemos
2. A nivel global
- Rechazamos enérgicamente “falsas soluciones” al calentamiento
global. Las negociaciones climáticas se han convertido en un gran
mercado, donde se han creado herramientas y mecanismos para limpiar la
imagen de los países más contaminantes y sus empresas como con los
“Mecanismos para un Desarrollo Limpio” (MDL) o los REDD (Reducción de
las Emisiones por Deforestación y Degradación), herramientas que
permiten que el sistema capitalista siga consumiendo los recursos
naturales, nuestros bienes comunes de toda la humanidad.
- Exigimos a los gobiernos de los países del Sur que se nieguen a
implementar estas falsas soluciones y promuevan y den apoyo a la
agricultura campesina sostenible, orientando la producción hacia los
mercados internos, estableciendo políticas de ahorro de energía
efectivas por parte de la industria.
- Afirmamos que la agricultura campesina contribuye positivamente al
equilibrio de carbono del planeta, incrementa la biodiversidad,
recupera la materia orgánica del suelo, sustituye la producción
industrial de carne por una producción diversificada a pequeña escala,
expandir los mercados locales, parar la deforestación y hacer un manejo
integral del bosque por lo que consideramos es la mejor manera de
luchar contra el hambre, la desnutrición y la crisis alimentaria actual.
- Exigimos a escala global el pleno derecho a la tierra y la
recuperación de los territorios en especial por parte de las mujeres, la
soberanía alimentaria de todos los pueblos, el acceso al agua como bien
social y derecho humano, el derecho a usar, conservar e intercambiar
libremente nuestras semillas, y el fomento a los mercados locales
favoreciendo un consumo más responsable y sostenible con nuestra Madre
Tierra.
Por todo ello nosotras las mujeres campesinas e indígenas pensamos
que ante la amenaza de la crisis climática este es un momento
estratégico para la construcción de modelos más justos y equitativos,
donde la acción sea por y para las personas, promoviendo la
autodeterminación de los pueblos, el Buen Vivir y la equidad de género
como bases reales para el cambio.
Es por esto que como representantes, lideresas, hacemos un llamado a
todas nuestras organizaciones, a nuestros aliados, a nuestras hermanas y
hermanos en la lucha y a todas las personas comprometidas con un futuro
mejor, a participar en la próxima Cumbre de los Pueblos que tendrá
lugar en el mes de diciembre en Lima, paralela a la Cumbre Oficial COP20
y alzar conjuntamente una sola voz en un espacio de construcción y
movilización colectiva
Nosotras y nosotros mujeres campesinas, indígenas y originarias del
Perú en lucha en defensa de la justicia climática, la agricultura
sostenible, la soberanía almentaria, contra la mercantilización de los
bienes comunes y en defensa de los derechos de Nuestra Madre Tierra.
¡Las mujeres campesinas, indígenas, originarias del Perú tenemos propuestas para enfrentar al cambio climático!
¡Nosotras campesinas e indígenas alimentamos al mundo y enfriamos el planeta!
¡Mujeres campesinas e indígenas del mundo en defensa de Nuestra Madre
Tierra por la Soberanía Alimentaria y la Autodeterminación de nuestros
Pueblos!